Editorial 2010-11-02 12:23:34

La muerte de Néstor Kirchner


Por Fabián Grande.

El rey ha muerto, viva el rey

La muerte repentina e inesperada de Néstor Kirchner ha provocado un gran dolor y desconcierto en la sociedad argentina. Miles de personas han despedido a su líder y referente en una muestra de afecto y de cariño como pocas veces se ha presenciado.

Con la muerte de Kirchner todo el mapa político, tanto oficialismo como oposición, se ve modificado drásticamente y no es para menos. En los últimos tiempos, la lógica de poder imperante en Argentina era una dicotomía insalvable entre quienes apoyaban el programa de gobierno y quienes se le enfrentaban, con el único argumento de salvaguardar los intereses de la nación.

Sin dudas la gobernabilidad de Cristina Kirchner está asegurada para poder cumplir su mandato y eso no está en discusión, el gran interrogante frente a este nuevo escenario preelectoral es el camino que seguirá el Partido Justicialista, y quien será el heredero natural del lugar que dejo vacante Néstor Kirchner en la política argentina.

Desde el oficialismo, aseguran que Cristina Kirchner es la heredera y principal referente del proyecto kirchnerista, pero lo cierto es que solo resta esperar un tiempo prudencial de duelo para que comience una feroz batalla en la interna del PJ para ver quién será su nuevo conductor y referente principal para las elecciones de 2011.

Por estos días, el Peronismo Federal está analizando su situación y un posible acercamiento al PJ, desde la oposición parece que todavía están tratando de digerir la noticia, no es para menos, su principal y único objetivo en estos últimos tres años ha sido tratar de frenar o entorpecer el gobierno de Cristina Kirchner y denunciar reiteradamente a Néstor Kirchner como el titiritero que desde las sobras manejaba los hilos del poder en la Argentina.

El rey ha muerto, que viva el rey, es el grito que anuncia que el trono está vacante y que se busca un sucesor, ¿quién será el sucesor de Néstor Kirchner?, solo el tiempo lo determinará.

Fabián Grande (Est. Ciencias Políticas UNR)
  





Tus Comentarios: